THOUSANDS OF FREE BLOGGER TEMPLATES

miércoles, 18 de marzo de 2009

★ El sexto de siete ★

Me siento muy rara… Siempre he sido muy yo y nunca he querido cambiar por nadie. Ni estoy dispuesta a hacerlo. Siempre he estado agradecida de lo que tengo y siempre ha sido suficiente lo que está a mí alrededor.
Ahora, podrán imaginar mi confusión, mi dubitativo y cambiante estado de animo al encontrarme a mi misma sintiendo envidia y celos de personas que ni siquiera conozco.
Y todo porque ellos tienen la suerte de estar al lado de la persona que quieren. Estúpido, predecible, si. Pero no saben lo difícil que es mantenerse alejado de alguien que te importa. Más aun cuando tu le importas tanto a esa persona como ella a ti. Sea por la razón que sea, es algo que no puede ser bueno para tu corazón. Te llena de dudas y hace que te sientas chiquito cuando estas cerca de personas que se miran con adoración. Y ejemplos como esos encuentras a cada paso.
Tal vez no te imaginas de esto, pero si por mi fuera, ya estuviera casada. Siempre he querido casarme joven y cuando siento algo lo siento tan fuerte que me repito que podría ser para toda la vida. Díganme tonta, apurada, hormonal o lo que quieran pero es así como me siento. Y es difícil sentir que esa persona seria la indicada para ti, y no poder tenerla cerca ni para agarrar su mano.
Así que aquí estoy. Caminando por la calle y sintiendo celos hasta de esas parejitas indiscretas que están por ahí, solo porque ellos tienen la posibilidad de estar junto a quien les importan. Teniendo envidia hasta de las parejas con peleas, porque si terminan su relación es porque alguno de los dos (si no ambos) dejo de sentir cariño por el otro.
No es injusto, Dios sabe lo que hace, pero eso no me hace sentirme más a gusto con mi alrededor.
Estoy empezando a tomar nuevas bocanadas de aire.

0 comentarios: