Pensé dos veces antes de dar el mas pequeño paso en esa dirección. Dos veces al prender la vela, dos veces antes de escribir… Y unas tres veces mas antes de entrar a ese lugar.
Entre por fin y me senté detrás de ese edificio abarrotado de personas. Muchos entraron, muchos salieron pero no te vi. Allí donde estaba temí ser reconocida, pero mas temía el tener que tomar una decisión.
Ir a tu ventanilla o irme a mi casa?
Pasaron un par de horas largas y lentas al mismo tiempo y no logre llegar a una conclusión y por mucho que lo odie, tuve que pedir ayuda. Fueron dos horas y no supe que decir ni a donde mirar.
Varios minutos mas y encontré fuerzas para levantarme y dirigirme a ti. Fueron veintitrés pasos con piernas temblorosas y cada uno de ellos me llenaba mas de miedo y nervios, pero tambien de fuerza.
Por fin llegue y me dije a mi misma que no podía salir nada de esto y que de verdad, me alegraría verte.
Pero ya lo sabes…
No estabas.


0 comentarios:
Publicar un comentario